El Juzgado de Garantía decretó arresto domiciliario total y arraigo nacional para Sergio Yáber, Yamil Najle y Harold Pizarro, formalizados por lavado de activos en la causa conocida como “trama bielorrusa”. Además, el tribunal decretó la prohibición de comunicación entre ellos.
Se estimó que las medidas son proporcionales y necesarias para asegurar el desarrollo de la investigación y evitar coordinaciones indebidas.
Según expuso la Fiscalía, los imputados habrían participado en un esquema destinado a ocultar y disimular dineros provenientes de Gonzalo Migueles, pareja de la exministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco. Los fondos tendrían origen en pagos irregulares vinculados al consorcio chileno-bielorruso Belaz Movitec, los que fueron blanqueados mediante operaciones financieras y contratos simulados.
En el caso de Harold Pizarro, dueño de una casa de cambio, el Ministerio Público sostuvo que utilizó su giro comercial para encubrir sobornos, infringiendo normas de prevención de lavado de activos. La Fiscalía afirmó que parte del dinero fue canalizado a través de familiares, quienes actuaron como intermediarios para retirar efectivo y adquirir divisas, dificultando la trazabilidad de los recursos.
Respecto de Yáber y Najle, conservadores de bienes raíces, se detalló la recepción de sumas en dólares y transferencias fragmentadas, además de la elaboración de contratos antedatados para dar apariencia de legalidad a fondos ilícitos. El tribunal destacó que declaraciones de los propios imputados han fortalecido la hipótesis fiscal, reafirmando la necesidad de cautelares mientras la investigación sigue en curso.