El Gobierno sostuvo reuniones con representantes del Frente Amplio y el Partido Comunista para discutir el proyecto de Reconstrucción Nacional, donde solicitaron formalmente dividir la iniciativa, argumentando la necesidad de tramitar de forma separada las ayudas sociales de las medidas tributarias.
En ese contexto, desde el Partido Comunista, la jefa de bancada del PC, Daniela Serrano confirmó que rechazan la idea de legislar si el Ejecutivo mantiene el proyecto original.
La UDI criticó la apertura al diálogo de La Moneda, calificándola de "error político innecesario", pues considera que dichos sectores son obstructivos y han amenazado con impugnar legalmente la reforma.
Pese a los cuestionamientos de la derecha, el ministro de la Segpres, José García Ruminot, defendió las reuniones afirmando que el diálogo es esencial para la democracia. El objetivo del Gobierno es destrabar la "megarreforma" frente a la fragmentación legislativa y las críticas opositoras.