El Gobierno confirmó que la ayuda a Cuba se canalizará a través del Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza, instrumento creado en 2011 y gestionado por la Cancillería junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. El fondo permite responder a emergencias humanitarias mediante agencias de Naciones Unidas y ha sido utilizado en crisis como Ucrania, Gaza y desastres en el Caribe.
Desde La Moneda, el ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, explicó el alcance del fondo y su uso en situaciones complejas.
El Fondo cuenta con tres líneas de acción, dos de ellas concursables y una tercera destinada a emergencias, que permanece abierta de forma permanente. Esta última permite responder directamente a solicitudes de ayuda humanitaria evaluadas por un comité directivo.
En cuanto a su financiamiento, históricamente se nutrió de un aporte solidario incluido en las tasas de embarque de vuelos internacionales, equivalente a dos dólares por pasajero. No obstante, Cancillería señaló que actualmente los recursos provienen del presupuesto público asignado por la Dirección de Presupuestos.