El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, abordó las críticas formuladas por alcaldes y autoridades locales respecto de un supuesto retraso en la respuesta del Ejecutivo frente a los incendios forestales que afectan a las regiones de Ñuble y Biobío, emergencia que hasta ahora deja 16 personas fallecidas, cientos de viviendas destruidas y miles de hectáreas consumidas por el fuego.
En ese contexto, Elizalde afirmó que “se ha generado una controversia inconducente” en torno al despliegue de las Fuerzas Armadas, subrayando que los funcionarios militares pueden movilizarse de forma inmediata para labores de ayuda humanitaria, sin necesidad de un decreto administrativo previo. Explicó que las brigadas forestales de las Fuerzas Armadas operan permanentemente en distintas regiones del país y que su labor incluye apoyo directo en emergencias, traslado de personal y resguardo de zonas afectadas.
El ministro precisó además que el estado de excepción constitucional de catástrofe cumple un rol distinto, orientado a limitar derechos y libertades para resguardar la seguridad, como la aplicación de toques de queda o la protección de infraestructura pública y privada frente a saqueos u otros delitos. Finalmente, recalcó que el Presidente actuó con rapidez administrativa, insistiendo en que el despliegue de apoyo era posible desde el primer momento, y que la coordinación operativa responde a evaluaciones técnicas y de planificación en terreno.